Aunque nacì en 1974, me considero una hija de los 80. Fue una época maravillosa, un poco kitsch, pero, por lo mismo, divertida. Aquí podrán encontrar música, programas de tele y noticias que marcaron a todos esos mexicanos que, como yo, son hijos de los 80.
Cuando cumplí 15 años, sólo deseaba una cosa: un perfume Colors de Benetton. Mi papá nunca me lo compró, pero mi padrino se apiadó de mí.
Inolvidable la fragancia dulzona: tan fresa, tan nice. Me gustaba combinarla con la falda larga verde pastel; las dobles calcetas; la chamarra rosa pálido; la cinta de pelo pastel; los aretes y el copete enormes; las revistas TU; la música de Flans; el collage de mi cuarto; ALF; las conversaciones telefónicas con Mónica, Nancy y el hermano de Nancy; la novela de las nueve y todas las cosas sin importancia que eran mi referente en 1989, año de los sueños intactos, del fin de la secundaria y el futuro sin descubrir.
Este post lo hicieron ustedes, queridos cuatro lectores.
Todo empezó con un comentario de Clau en la mítica caja de recados.
CLAU: mochilas tipo portafolio de rejitas, ¿recuerdan?
Lo que desató una conversación plagada de recuerdos que reproduzco:
CRIS: Y las mochilas en forma de jaula eran genialessssssssssssss. La mía era azul.
MARTHA: Yo siempre me quedé con las ganas de una mochila de Jaula (aunque luego se desbarataban por el peso de los cuadernos)
HOLLY: Como buena niña ochentera también tuve mi mochila de Jaula y era negra, y mi hermana tiene una chiquita rosa, eso sí, ponía los útiles mejorcitos del lado que todo mundo fisgoneaba tu mochila. Yo la dejé al poco tiempo, como que no me gustaba mucho que le echaran ojo a mi torta de frijoles con huevo en chile rojo.
POCHACA o RAQUEL: Yo también tuve mochila de jaula, pero roja!!! y con tanto libro en la primaria, no quiero decirte como terminaron mis manitas...
CRIS: Ah, con las mochilas esas tenìas que tener todo bien ordenadito, si no te criticaban a morir.
Me gustó esta experiencia de post colectivo. ¿Se animan con otro tema? Propuestas en la caja mística/mítica.
Por cierto, ¿alguien tiene una foto de las mochilas enjauladas? No encontré nada.
En serio que luego no se sabe qué porquerías (o maravillas) trae uno en el Ipod. Ayer el aparatejo me regaló, sin que lo esperara, una joyita de finales de los 80 llamada Cherish, de la gran Madonna.
Les juro que tenía siglos sin escucharla, por lo que, inevitablemente, la melancolía por tercero de secundaria me invadió. De verdad que la canción y el video son un agasajo. Sobre todo este último, en blanco y negro azulado, con los sirenos de torsos perfectos.
Enjoy it! y, como siempre, esto me huele a WFM, Charo Fernández y perfume Colors de Benetton. (Romeo and Juliet they never felt this way I feel)
Aquí sigue lloviendo y yo sigo salpicàndolos con mis recuerdos. ¿De repente no les llega un olor a rascahuele? A mí sí. Inolvidables las calcomanias con olor a chocolate, a fresa, cereza, plátano, pastel, palomitas y hasta a zorrillo (en mi escuela ésa era la más cotizada).
¿Quién no las coleccionó, intercambió, pegó en muebles, cuadernos y demás? En la casa de mis padres aún sobreviven algunas, adheridas a un viejo álbum de recortes de mi preadolescencia.
En esta página encontrarán muchas fotos de rascahueles. Lo malo es que la web está protegida y no te deja volarte las imágenes. Así que a darle click.
ADVERTENCIA: Es bien conocido que soy antitimbiriche 2007, así que me perdonarán los fans de la banda. Sorry. Si son muy susceptibles, no lo lean.
Acabo de ver en youtube el video de la "esperadísima reunión" de los Timbiriches originales, Pau Rubio incluída. Perdón, ¿cuántos años tienen?, ¿36, 38, 40?, ¿no están ya mayorcitos para usar ese trajecito ridículo y cantar Timbiriche?, y lo más importante, ¿en 25 años no aprendieron a cantar bien en conjunto?. Qué chafada y qué risa con Televisa que ya no sabe ni qué inventar para tener rating.
Aquí se aplica esa frase que decía mi abuelito y que mi amá y yo amamos tanto: "lo que hace la gente para poder comer".
¿De verdad crecimos escuchando estas porquerías? Sin comentarios. Ahora entiendo mis severos problemas psicológicos.
Si se fijan, todas las boys band de la época se caracterizaban por:
1.-Cantar rolas escritas con las patas. 2.- Tener integrantes cuasi niños bonitos y sin talento. 3.- Tener coreografías y vestuarios ridículos. En el video, "Los Chamos" parecen muñequitos de pastel de boda.
GUACALA y me pregunto por qué nunca demandaron a los managers de estos grupos por explotación de menores.
Ahora sí, chicos y chicas, la caricatura que nos traumó a todos, la que nos hizo llorar a mares; con ustedes la única e irremplazable REMI.
Basada en el libro de "Los Apeninos a los Andes" (creo) esta telenovela infantil nipona nos hizo sufrir y sufrir con las andanzas de Remi, un niño pobre que recorría medio mundo para encontrar a su madre, quien se había ido "a hacer las Américas" (otra vez, creo).
En el camino le pasaba de todo, sufría, reía y demás cosas más propias de una telenovela que de una caricatura.
Creo, si no es así corríjanme, que al final Remi encontraba a su madre por el Canal de Panamá. Buaaaa, yo lloré amargamente con esa escena, en una mezcla de tristeza, rabia y alegría.
Bueno, la neta es que ni sé bien si todo lo que escribí anteriormente es cierto, ayúdenme ustedes, pues ya no me acuerdo mucho de la caricaturita. De todas formas, ¡oh, Dios mío, cuánto masoquismo!
Más recuerdos íntimos, casi privados. Hace unos 25, 26 años existía en Insurgentes Sur un restaurante llamado "Los Comerciales". Estaba justamente en donde ahora se localiza el Office Depot, cerca de unas oficinas de la SEP (creo). La cosa es que era un local singular, mágico para una niña de 6, 7 años. La decoración era sui generis, sin pies ni cabeza, plagada de colores, con algunas mesas dentro de una "cárcel". Los meseros atendían en patines. Cada visitante recibía un sombrero, bromas y sonrisas.
De puro churro, ¿alguien llegó a ir a "Los Comerciales"? Compartan sus experiencias.
Buscando material para el blog, me encontré con la portada de dos discos entrañables: el de "Viva la gente" y el de "la Fiebre del Rock and Roll". Sobra decir que la melancolía me invadió de inmediato. Tenía yo 6, 7 años cuando los descubrí, me encantaba escucharlos hasta el cansancio, sobre todo el del rock en español.
No sé porque, pero siempre que escuchaba "La Niña Bu" o la de "Vete con ella" me imaginaba a mi mamá en minifalda y bailando.
Con la de "Viva la gente" simplemente pensaba que sería maravilloso conocer a todas las personas que se cruzaba en mi camino y hasta me ponía a reflexionar filosóficamente sobre la posibilidad de encontrarte, una y otra vez, en una ciudad tan grande, a la misma gente sin realmente darte cuenta.
Iba a recordar otra telenovela, pero visto que mis 5 lectores se traumaron igual que yo con la escena de la niña que se caía del banquito y se quedaba muda, he decidido homenajear a una "joya" del melodrama como Guadalupe (1984).
Dicha telenovela es una clara muestra de la imaginación desbordada del señor Valentín Pimstein, tratando un tema tan original y nada trillado en esos años como la sirvienta (Alma Delfina) que se enamora del patrón (Jaime Garza). Por supuesto que no faltaba la villana maldita, o sea, la señorita de clase que defendía a toda costa a su galán.
Y sí, había una niña con rulitos y cara de inocencia, una tal Luisita que sufría y sufría hasta padecer un terrible accidente que la dejaba muda. ZAZ y pensar que esa conmovedora escena nos produjo severos daños psicológicos al 80 por ciento de la niñez mexicana de esa época.
No me pregunten qué pasó después porque no tengo la menor idea, pero de seguro la muchacha y el patrón vencieron todas las adversidades, se casaron y fueron muy felices.
Por supuesto que no hay video, sólo fotito cortesìa de RAQUEL (GRACIAS, amigocha).
Por favor, díganme que alguien màs vio esta telenovela. No quiero ser la ùnica anormal que se la echò, la disfrutò enormemente y piensa que es de las pocas cosas decentes e inteligentes que se han producido.
Y es que encontrar un video de La Casa al final de la calle (1989) se ha convertido en mi dolor de cabeza: no hay nada por ninguna parte; me imagino que todo es debido a que aunque la novela era una verdadera joya, no tuvo mucho éxito. Ya saben, una historia demasiado complicada para el común de los mortales, con diálogos elaboradísimos que le daban un toque de misterio y un elenco de primera dirigido por el cineasta Jorge Fons. Lo más sorprendente es que el productor era el hoy rey del churro, Juanito Osorio.
La historia giraba en torno a una tal Eva, una mujer bellísima que no estaba muerta, andaba de parranda, bueno, más bien encerrada en un cuarto secreto de la casa al final de la calle, pues no se resignaba a la pérdida de su belleza. En tanto, una de sus dos nietas (una espléndida Angélica Aragón) se enamoraba del amante de la abuela (Héctor Bonilla en uno de sus mejores papeles televisivos), mientras que la otra nieta (una Leticia Calderón jovencísima y en plan adorablemente guarro) se dedicaba a investigar la misteriosa muerte de su abuela entre funciones de pantomima, palabritas en francès y de la mano de un magnífico Eduardo Palomo.
La verdad esta telenovela me fascinó y es una muestra de que alguna vez Televisa arriesgó, cosa que hoy no hace al producir casi puro churro refriteado. De hecho, podría ser un guilty pleasure, pero en el momento que varios intelectuales la elogiaron, es que no era tan mala.
Queridos cuatro lectores, si alguien de pura casualidad tiene entre sus videos arrumbados y llenos de polvo algo de esta novela, le agradeceré con el alma que me lo comparta. No sean gachos.
Mientras ocurre el milagro, los dejo con unas palabritas recientes de Angèlica Aragòn. Tiene razòn, las telenovelas actuales son una porquerìa y miren que no he sido capaz de ver una entera desde hace siglos. Con dos escenas que te eches una vez al año te das cuenta.
Otro recuerdo intímo, al que tuve que rescatar de las telarañas oxidadas de mi memoria.
La única imagen que se presenta es el de una niña, de unos 5 ó 6 años, sentada en el asiento trasero del coche de su mamá, camino a la escuela. En la radio, dos sujetos bromean, ríen, comentan las noticias con un toque muy desenfadado para ese México tan cerrado de principios de los 80. El slogan del programa se le quedaría a la niña, así como el amor por la música, el radio y el periodismo.
Era "Batas, pijamas y pantunflas". ¿Alguien más lo recuerda?, ¿alguien más acompañó sus travesías a la escuela con ese programa?, ¿sabían que uno de los locutores murió en el terremoto del 85?, ¿sabían que hasta sacaron un disco, que el que ilustra este post?
Si eras fresa como yo, tenías que tener una. En mi caso, nada más servía para presumir que me había ido a "Macalear" y que me sentía muy acá porque en mi secundaria y prepa se usaban cuadernos, no carpetas. Creo que sólo la usaba para guardar hojas sueltas, exámenes y circulares.
De todas formas, eran padrísimas, con diseños modernísimos para esa época, con cincuenta mil chunches incluidas (como tips para estudiar, directorio y calendario), y además eran abrefácil, no como las horribles, tercermundistas y antiprácticas carpetas Made in Mexico.
¿Alguien se acuerda de esta rola? Se llama "Cry" y la canta el grupo inglés Waterfront. Ha de ser de 1988 ó del 89, pues yo recuerdo haberla entonado en pleno taller de Artes Plásticas de segundo o tercero de secundaria.
Hay una parte que reza: "I know you're just 16, but look in all of 21". Les juro que, no sé porqué, yo enloquecía con ese pedazo y me decía: "cuando tenga 16, alguien me va a decir eso" (ajá).
Me declaro lista para seguir con nuestro viaje al pasado. Como aperitivo les dejo "The Promise" del grupo inglés "When in Rome". Otro ohe hit wonder genial.
Así es amiguitos, mi vida está tan sin chiste últimamente y el ocio me invade tanto que acabo de hacer algo que me sorprendió y les tengo que confesar urgentemente:
(favor de tocar musiquita de tambores)
TUVE LA OSADIA DE VER EL PRIMER CAPITULO DE AMOR SIN MAQUILLAJE
(más musiquita de tambores)
Ay, mamacita, qué cosa tan horrible vieron mis ojitos. Todavía estoy en estado de shock y con varias preguntas revoloteando en mi cabecita: ¿Es eso una telenovela o un documental?; ¿nadie le dijo a Lucía Méndez que asustaba con sus cirugías?; ¿Lucía Méndez es actriz? No sabía; ¿de dónde salió la chavita que hace de su hija, quién le dijo que podía actuar?; ¿y a la que sale de amante de Sergio Goyri nunca le han dicho que es una sobreactuada?; ¿a poco Carla Estrada es actriz?; ¿si Televisa quería decirnos que sus telenovelas son lo máximo de lo máximo --ajá-- porque no mejor hacer más promocionales o libros especiales?; ¿a poco la vida del mexicano, como lo sugiere Carmen Montejo, es lo que es gracias a las telenovelas?
Chale.
Por cierto, sigo sin entender el impuesto empresarial nuevo y apenas me estoy enterando del seguro de desempleo del carnal Marcelo (no he podido enterarme bien del chisme. Ya saben, estaba re ocupada con la taranovela). Lo que sí sé es que dicho seguro es regla en países como Suiza, Finlandia y demás paraísos. ¿Le alcanzará el presupuesto a Marcelo para llevarnos al cielo?, ¿cómo le hará para regularlo correctamente sin que se convierta en un pretexto para los flojos?.
Los dejo con una cosa horrible de la cosa esa de Amar sin Maquillaje y YA PROMETO SOLEMNEMENTE dedicarme al pasado. Basta del presente que para eso ya hay muchos blogs.
Alguien me puede explicar qué diablos es el IETU o el impuesto empresarial a Tasa única que nuestros siempre brillantes legisladores acaban de aprobar? No entiendo ABSOLUTAMENTE NADA. Algún voluntario que me lo explique con peras y manzanas? David? Raquel? HELP.
En cuanto regrese la inspiración prometo continuar con nuestro viaje en el tiempo y con nuestras ya míticas babosadas.
Híjole, cómo empezar con esta caricatura. Era mítica. Yo era fan de hueso colorado, la veía todos los días por canal 5, tenía el disco oficial y hasta un Pitufo de peluche.
¿Cómo olvidar a Gárgamel, a Papá Pitufo, a Pitufina, al pitufo amargado que decía: "odio odiar", al bebé?
¿Recuerdan la leyenda urbana de que los pitufos eran maléficos y que mataban a los niños? yo nunca me la creí y hasta dormía abrazada a mi Pitufo.
Estoy segura que nadie se acuerda de esta novela, sòlo los màs viejos como yo.
VANESSA(1981): era de la Mèndez, tuvo mucho éxito y yo, a mis 6 o 7 añitos, la veía a escondidas a los pies de la cama de mi amá, quien se la echaba con singular alegría. El día del final nos fuimos a Veracruz y yo, con letra infantil, escribí en la etiqueta identificadora de la maleta: "No se pierda hoy el gran final de Vanessa". Babosita desde chiquita.
Por supuesto que no tengo idea de qué se trataba la novela de marras, pero doble contra sencillo que había una pobre que se enamoraba del rico. Finalmente, en esos años, de eso trataban el 90 por ciento de las historias.
Entrada, sólo se me quedó el tema, el cual aún me sorprendo cantando.
A finales de los 80, principios de los 90 oír La Hora Nacional era un martirio: aburrida, soporífera y patética. Nadie en su sano juicio la escuchaba, a no ser que por azares de la vida te encontrarás un domingo a las 10 de la noche, en medio de la carretera y sin KCT's a la mano.
En el otro lado de la moneda, estaban los chicos de WFM. Había que escucharlos. Divertidos, cínicos, irreverentes, creativos. Como escribí en un post anterior, para mí era un agasajo levantarme con Martín Hernández (¿se acuerdan del promo de "a mi encanta despertarme con Martín Hernández"?), hacer mi tarea de cuarto de Prepa acompañada por la voz de Charo Fernández y escuchar los rollos filosóficos del gran González Iñárritu.
Hoy me entero que Charo será la nueva conductora de La Hora Nacional. ¿Funcionará?, su voz y experiencia, junto con la producción de la chismeperiodista Susana Moscatel, ¿salvarán a ese horrible programa dominical?. ¿Y usted, qué opina?.
Fotito de Charo y demás compas en los años locos de WFM
Coca Cola: Mi comercial favorito de toda la vida. Es de finales de los 70 y todavía me pone nostálgica. Creo que trasmite el espíritu de la Navidad con personas de todas las razas cantando y sosteniendo una vela.
Uno del gobierno: iba más o menos así: "mamá, papá, hermanos y hermanitas". Era para la planificación familiar y el jingle se me pegó como chicle.
Alka Seltzer La brasileña que bailaba samba y repetía lo de "me duele el corazón, me duele la cabeza, me duele todo el cuerpo" nos acompañará siempre. Mi amiga Renata la imitaba de miedo.
Quesito Mío: Yo amaba el Quesito Mío y, por ende, el comercial con todo y cancioncita de "Quesito, quesito mío". Cuando dejaron de venderlo casi, casi me puse a llorar.
KolaLoka:Pegaba de locura y yo tenía ganas de ponerme un casco de metal y pegarme como el del anuncio. ¿cuántos niños habrán muerto imitando al mono del casco?
Tomates del Fuerte: Canten conmigo: "estaban los tomatitos, muy contentitos, cuando llegó el verdugo a hacerlos jugo". Mítico.
Sasón: "oh, la, la Sasón para los jóvenes de corazón, por su diseño, moda y color, oh, Sasón". Recuerdo que la ropa se me hacía horrible. ¿Todavía existirá?
Lili Ledy: Mis primos me cantaban siempre la de "Llora, llora y mueve sus manitas, sólo se contenta llevándola a pasear". Por supuesto, yo acababa llorando porque me dedicaban la cancioncilla.
Cerveza Superior: A principios de los 80, mi papá, mis tíos y todos los adultos conocidos enloquecían por la rubia de categoría. En uno de los anuncios creo que salía patinando y en minishorts.
Sigamos con nuestro desfile de comerciales emblemàticos de los 80.
Marlboro: Bueno, los anuncios de los vaqueros con la voz en off de Enrique Rocha son ya más que un clásico, ¿o no?.
De unos hot cakes: Unos niños se quejaban de "desayunar siempre lo mismo, lo mismo". Los hot cakes eran su salvación.
Margarina Primavera: La mítica niña de la margarina que se tragaba todo de un bocado. A mí me daba miedo.
Cavalier: "Amigos,familia, amor y Cavalier", que más puedo decir si el slogan lo dice todo.
Petacas Miguel: Esto no era un anuncio de tele o radio, sino simplemente el slogan afuera de la tienda en Plaza Universidad. A mí me daba mucha risa lo de "Para petacas las de Miguel".
Tareas e ilustraciones Este era buenísimo y me encantaba imitarlo y burlarme de él. Al principio salía una niña inocente con voz idem cantando: "de primero", y luego aparecía una preadolescente que se sentía sexy cantando cual vil Niurka: "A seextoo aññooo", al final una bola de mocosos remataban con lo de "Tareas e ilustraciones te da la mano". Qué maravilla.
Donelli, Al igual que el de Cavalier, el slogan lo dice todo: "Entre el zapato y el pantalón, está el detalle de distinción".
Sombreros Cardán: Inolvidable lo de "de Sonora a Yucatán se usan los sombreros Cardán".
Imedia: El slogan de "Es un pequeño lujo pero creo que lo valgo" se lo aventaron varias estrellas de la época (ayúdenme a recordarlas), pero el acabose fue con Maria Félix, pues la señora rompió con su mítico retiro para ¡anunciar tintes!. Las críticas le llovieron, pues, según esto, una diva no podía quemarse así. A la señora, como siempre, le valió mother todo y siguió con otros anuncios de Banamex y Telcel, o algo así.
Sabritas: El mítico "a que no puedes comer sólo una" cobró otra dimensión en la voz de Luis Miguel y su megahit "Isabel". Yo moría tanto por Luismi que unas primas de León me consiguieron con el tendero de la esquina el cartelón de Sabritas y mi ídolo. Un buen tiempo fue parte de la decoración de mi cuarto para acabar, como todo, arrumbado en el clóset.
Este video fue la neta del planeta en su época (1985). El grupo noruego A-ha se colocó en la cima de las listas de popularidad con esta canción pegajosa que iba acompañada de un video super vanguardista.
Estos comerciales son representativos de los 80, principios de los 90. Algunos se han grabado en el inconsciente colectivo, otros son míticos sólo para mí. Se aceptan sugerencias. Recuerden que ésta es la primera parte de tres. Mañana subo la segunda.
Mole Doña María: lo que se hizo famoso fue el slogan, pues no puedo recordar ningún comercial en particular. De hecho, siempre que pasa algo "grueso" me sorprendo diciendo: "Mole Doña María".
Kotex: Este sí es una joya. Se acuerdan de cómo una chavita llegaba con su amiga y se enfrascaban en un diálogo interesantísimo tipo:
-Ya me pasó. - ¿Qué te pasó? - Lo que le pasa a todas las mujeres.
Vaya forma de anunciar toallas sanitarias. De un chocolate que no me acuerdo y de seguro ustedes tampoco: A principio de los 80 salió al aire un comercial entrañable para mí. Una parejita de adolescentes ligaba en el parque. El le convidaba un chocolate para rematar con aquello de:
- Yo me llamo Tere. - Y yo me llamo Lalo.
Díganme por favor que alguien más se acuerda de eso. O tan sólo se me quedó clavado porque mi prima favorita se llamaba Tere.
Oil of Olay: Otra joyita ochentera. En el vemos a una Leticia Calderón jovencísima, con su cortecito de pelo a La Indomable, mirando fijamente a la cámara para soltar la ya clásica "no me odies por ser bonita". Anda pues.
La frase todavía se escucha por ahí, de hecho, hace un año me topé con unas pulseritas con el slogan de marras.
Por cierto, cuando fui a Chicago en el 88, vi la versión original e igual de mamila. Una tal Kelly LeBrok decía "Don't hate me because I'm beautiful" para anunciar Pantene.
De un perfume cuyo nombre no recuerdo: Seguimos con joyas clásicas. Miente el que diga que no se acuerda de este anuncio. Una mujer le tapa los ojos a su galán, y éste, gachamente, le sale con lo de: "¿Eres tú, Carlos?". La voz en off remata con el slogan de "No huela a hombre".
En serio que este anuncio es todo un mito.
Camisas Manchester: Más clásicos. Esta vez con todo y Lucía Méndez, quien traía puesta una camisa de hombre. Al oír el reclamo de su chico, soltaba la ya célebre: "Si quieres, te la presto". Sobra decir que, en ese entonces, la Méndez estaba sin cirugías y de muy buen ver por lo que todos los chavos se emocionaban al verle el palmito.
Zest: El slogan de "Zest te vuelve a la vida" sobrevivió por años, en comerciales diferentes. Siempre salía alguien bañándose, cubierto de espuma. El que más se me quedó fue uno de mis tiempos de secundaria, el de "Agárrate, Pedrito, porque ahí te voy". Un chamaco que andaba tras mis huesos me presumía que la chava del anuncio iba en su escuela. No sé si era para darme celos o no más de mamila.
Ariel y el chaca chaca: Otro slogan clásico que se fue quedando viejo conforme se modernizaban los anuncios. ¿Quién no recuerda al gordito de la camisa a rayas?
Novedades: Creo que de éste nada más me acuerdo yo. Silvia Pinal anunciaba Novedades diciendo: "¿Qué su compadre le dijo que a Pepino Cuevas le rompieron la nariz y usted no sabía? Entérese con Novedades". Sepa la bola porqué me acuerdo de esa babosada.
Bacardi: De risa total el gordito que anunciaba, disfrazado de barman, los cocteles Bacardi.
VIDEO El de Oil of Olay...en inglès, que acaba siendo de Pantene, pero ya que. Si alguien lo tiene en español, PASELO por caridad.
Y pa que vean que la frase pegó y ya es parte de nosotros, chequen esto. De risa total.
La primera era buenísima y Ralph Macchio estaba idem (flaquito, pero bonito). Para la segunda parte, Macchio estaba regular al igual que la película. En la tercera el argumento era un asco, al igual que su protagonista, quien ya había subido unos 20 kilos y se acercaba peligrosamente a los 30.
Los dejo con el trailer de la primera. La mera, mera y una de las pelis más representativas de los 80. Yo era fan de hueso colorado. Lo admito y qué.
Fue la primera caricatura que vi, por lo que los recuerdos aparecen difuminados y oliendo a viejo. Habìa una Princesa Amanecer, un dragòn, un vato con pantaloncitos rojos y, por supuesto, el malvado Cascarrabias. Oh, memories.
Viendo el Informe de Felipe Calderón, o el licenciado Calderón como le dice el Carnal Marcelo, vinieron a mi mente esos largos, soporíferos y aburridísimos Informes presidenciales de mi niñez.
Eran las viejas épocas priístas y el Presidente era poco más que un Tlatoani al que había que adorar y rendir pleitesía.
¿Se acuerdan como recorría de Palacio a San Lázaro y viceversa en automóviles descapotados mientras el pueblo se le entregaba (a cambio de una torta y un refresco) y del cielo llovían millones de papelitos de colores?
¿Se acuerdan cómo el Congreso lo recibía como a un hijo pródigo y le aplaudían a rabiar cualquier estupidez que dijera?
¿Se acuerdan de los cebolleros discursos de respuesta por parte del Presidente (también priísta) de la Cámara?
¿Se acuerdan del besamanos en Palacio? ¿y de las cadenas nacionales con trasmisiones especiales conducidas por los monstruos de las noticias? (Por cierto, en esa época no había cable y te echabas o te echabas el Informe. Sobra decir que yo odiaba el 1 de septiembre. Además era señal de que el regreso a clases se acercaba).
Así transcurrieron laaargos años, hasta que, a finales de los 80, Porfirio Muñoz Ledo terminaría con la historia interpelando a Miguel de la Madrid. Fue un escandalazo que con el paso del tiempo dejó de ser novedad hasta convertirse en el circo de tres pistas cuyo cénit llegó el año pasado.
Vaya que México ha cambiado, lo comentaba hace poco con una sobrina de 13 años. Eso sí, las porritas que le echaron a Calderón al final del informe me remontaron por un momento a mil novecientos ochentaytantos.
Era un bodrio, pero yo no me la perdía, al igual que millones de personas que la hicieron todo un éxito. Tarde a tarde seguía las aventuras de las cuatro muchachitas, tan distintas y tan babosas. Lo peor es que despuès de 16 años, no recuerdo nada de sus andanzas y me pregunto si valió la pena perder mi tiempo con Kate del Castillo, Cecilia Tijerina, Tiarè Scanda y una tal Emma Laura (¿qué fue de ella?). Ahora que estuve en Mèxico, vi 10 minutos del refrito. Si la original era mala, el remake es verdaderamente infumable. Che schifo!
Eso sí, la canción de la entrada se me quedó bien grabada, sobre todo porque, como muestra de lo mala que era la novela, la gente le cambió lo de "Muchachitas" por "Muychafitas".
Así como hay lunes de telenovela, he decidido crear otras secciones igual de chafas. Por lo que desde hoy habrá domingo de serie, martes de caricatura, miércoles palomero o de cine y jueves musical. Empezemos con mis recuerdos sobre El AUTO INCREIBLE.
¿Quién no deseó tener un coche así y,sobre todo, con un conductor así? Me parece que el auto hablaba, tenía más accesorios que el agente secreto 007 y hasta se manejaba solito. Qué maravilla.
Tenías que tener uno o estabas out. A mí me lo regalaron en Navidad y fui la niña más feliz del mundo. Mi Col, digo mi Cabbage Patch, se llamaba Paulette y era fea como ella sola, pero el chiste era amarla como si realmente fuera tu hija. Digo, para eso traía acta de nacimiento y firma de autenticidad en la pompa.
Como todo lo que inventan los gringos, alrededor de las Cabbages se creó toda una industria del marketing y hasta salieron los anticabbages,los Garbage Patch, que eran aún más feos que los originales (¿¿¿¿¿?????)
Antes de las SUV, de las Station Wagon y demás, existieron las Combis. Eran el coche ideal para las todavía familias numerosas de los 80.
Mis padrinos tenían una, blanca y último modelo, en donde cabíamos todos, pero todos. No sólo ellos y mis cuatro primos, sino también las abuelitas, las tías, los típicos colados y, por supuesto, yo, que era tan chiquita y flaca, que cabía en cualquier rincón.
A mí me encantaba subirme a la Combi. Iba super cómoda aunque los asientos no lo fueran tanto. Me gustaba ir echando relajo con tanta gente o escuchando los KCTs de tríos de mi madrina. Además, generalmente, si íbamos en bola es porque mi padrino, en ese entonces con dinero, nos llevaba a comer delicioso a La Tablita o a Liverpool de Insurgentes o a El Palacio de Hierro de Durango.