jueves, 29 de noviembre de 2007

Aviso a nuestra estimada clientela

Quitè por unos dìas la mìtica caja mìstica o la recièn bautizada caja Tvnotas de los 80 porque dizque quiero innovar, pero pos no me sale la innovaciòn. Seguirè intentando offline y si no resulta, la dejo como estaba.

Espero que este anuncio no cause episodios de histeria entre las seguidoras de la caja. Aguanten los chismes ochenteros, que regresamos al lavadero.

viernes, 23 de noviembre de 2007

De cds, Cuestión de Escrúpulos y mi inocencia

1989. Un sábado de “trabajo en equipo” en casa de Maricarmen, mi amiga de tercero de secundaria.
Mari sacó de la nada un cd.

-¡Wow, un cd de Tracy Chapman!, ponlo que nunca he escuchado un cd—dije con una mezcla de asombro y envidia hacia mi amiga “rica”.

El sonido era otra onda: limpio, acogedor, envolvente. Increíble que en algo tan pequeño cupieran tantas canciones.

Con “Fast car” de fondo seguimos haciendo la tarea hasta que a Maricarmen se le ocurrió una idea:

-Vamos a jugar Cuestión de Escrúpulos-- soltó con voz media morbosa, media culpable—dicen que está muy grueso.
-Sí, traélo—repicamos sintiéndonos ya grandes.

Y es que, en esas épocas, ese juego de mesa era la moda entre los adultos por sus “atrevidísimas” preguntas.

Mari lo llevó y empezamos a jugar. Que qué harías si cachas a tu novio con otra, que cuál era el beso más atrevido y demás. Hasta que llegó una pregunta que nos dejó con cara de “what?” a todas, algo sobre el orgasmo.

-¿Qué es un orgasmo?—dijo alguien.
-Ni idea-- contestó otra.
-Pues yo tampoco sé—agregué.
-Voy por el diccionario—propuso la dueña de la casa.

Cuando regresó, a todas se nos quemaban las habas por descubrir el significado de la palabrita misteriosa.

-Organización, órgano, orgasmo, aquí está—leyó Mary con voz solemne—culminación del acto sexual. ¿Y cómo culminas un acto sexual? No entiendo.
-Yo tampoco—dijimos a coro.

Nos saltamos la pregunta y a los cinco minutos nos hartamos del juego. Mejor seguimos estudiando con Tracy Chapman de fondo.

No cabe duda, éramos una bola de niñitas inocentes jugando a sentirnos mayores.

jueves, 22 de noviembre de 2007

De actrices fracasadas ochenteras o primeras damas borrachas

¿Ya oyeron el audio de la patètica primera dama chilanga, Mariagna Pratts, más que borracha?

Sí, amiguitos, la nefasta actriz de bodrios ochenteros como Pasión Y Poder, quien después se dedicó a diseñar vestuario para diversas producciones y acabó casándose con el carnal Marcelo Ebrard, se presentó la semana pasada en un acto público con muchas copas encima.

El audio provoca una mezcla de risa e indignación. Risa por las burradas que dice e indignación porque da pena ajena que en un acto público/político suceda esto.

Por cierto, me contaron fuentes muy fidedignas que Carmen Aristegui no quería pasar el audio en su noticiero argumentando que se trataba de "una vieja borracha más". Ya sabemos que la Aristegui es perredista de hueso colorado, pero, afortunadamente, el lado noticioso ganó y la periodista acabó cediendo.

Mejor juzguen ustedes mismos y dejen sus comentarios aquí o en la ya mítica caja mística.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Revista Ritmo


Mi primo Héctor tenía una colección enorme y yo lo envidiaba. En el librero de su cuarto guardaba celosamente decenas de revistas Ritmo, no me dejaba tocarlas sin su permiso y tenía que dejarlas como las había encontrado.
Era 1982 ó 1983 y yo era fan de Timbiriche. En una Ritmo venía un reportaje completísimo de los integrantes de la banda y Héctor la tenía guardada bajo siete llaves. Había que rogarle para que me la prestara. Una vez logrado el propósito pasaba minutos leyendo cada una de las declaraciones de los timbiriches y admirando sus fotos.
25 años después, todo esto me da pena. Vaya guilty pleasure que me aventaba.

Tarjetas de crédito ochenteras



¿Recuerdan el martirio que era pagar con tarjeta de crédito a principios de los ochenta? Yo lo odiaba y rezaba a todos los santos para que no nos tocara un tarjetahabiente en la cola del super.
Era todo un rollo: primero buscaban en unos libros blancos pesadísimos que la tarjeta no estuviera boletinada y luego hablaban por teléfono a no sé dónde –imagino al banco—para autorizar el cargo. ¿tiempo total de la operación? Unos cinco minutos.
En tanto la cola ya había aumentado considerablemente y la mitad de ella ya estaba mentando madres...la prehistoria total.

¿Quién es el culpable? o el asesinato del señor X



Un juego clásico de mi infancia era adivinar quién había matado, en qué habitación y con qué arma al misterioso señor X.
Me juntaba con mis primos y, por medio de preguntas y mucha inteligencia, íbamos descartando sospechosos hasta dar con el culpable, que debía coincidir con el nombre escrito en la baraja del sobre colocado en medio del tablero.
Yo, que era la más pequeña, siempre perdía y acababa llorando ante la mirada atónita de mis primos que ya no sabían qué hacer conmigo: su adorable prima chillona. Qué risa.

¿Alguien más jugó quién es el culpable?

Peter Pan


Peter Pan pasó rozándome la cabeza. Era icreíble, Peter volaba y hacia piruetas por medio teatro de los Insurgentes. El truco de los alambres era evidente y hasta grotesco, pero yo, como buena niña de principios de los ochenta, me lo creía.
Por esa època a mi mamá le dio por llevarme a obras de teatro infantiles cortesia de boletos 2X1 que regalaban en las escuelas. A mí a veces me gustaba, a veces lo odiaba, sobre todo cuando los demás niños interrumpían los espectáculos para señalar a gritos dónde se escondía el malvado. No sé porqué pero eso nunca lo soporté, se me hacía de mal gusto. Pensándolo bien creo que estaba medio amargada.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Copa Davis y Fórmula Uno en México

Durante el salinismo dos acontecimientos deportivos ayudaron a reforzar el lavado de cerebro al que estábamos sometidos: México ya era de Primer Mundo. Y es que, de la noche a la mañana, teníamos Fórmula Uno en el Autódromo Hermanos Rodríguez y pasábamos milagrosamente a rondas avanzadas de la Copa Davis.

15 años después la Fórmula uno emigró, México ya ni figura en la Copa Davis y todavía nos falta mucho, pero mucho para ser de primer mundo.

Anita la huerfanita

Yo vi la película a principios de los 80 y aluciné un buen rato con la historia de la huerfanita neoyorquina que se volvía millonaria.

En esa época nos fuímos a McAllen y me volví loca con tanto merchandising de Anita. Regresando a México gocé con las parodias que le hacían en Chiquilladas y con la obra de teatro montada con medio elenco de ese programa.

Sin duda, Anita la Huerfanita fue todo un clásico infantil.


Jon Bon Jovi

En mi prepa era lo máximo, tenías que ser su fan. Yo nunca lo fui. De hecho, se me hacía un guero bien x con canciones dizque rockeras bien x. Si a ustedes les gustaba, disculpen.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Pa cerrar con broche de oro la actualización

Los dejo con un rolón: el primer sencillo de Café Tacuba. María (1992) marcaría el debut de uno de los dos mejores grupos de rock latinoamericano (el otro, para mí, es Soda Stereo).

Nos leemos quién sabe cuándo.

¿Y qué tal esto?



¿se acuerdan cuando en las revistas empezaron a salir anuncios de productos para atraer la suerte? ¿Y qué tal las famosas pulseras biomagneticas que curaban desde una resaca hasta la enfermedad más rejega? COmo que suena a leyenda urbana.

¿Alguien recuerda esto?



En los ochenta, la hoy desaparecida revista Activa salía a la calle a balconear a la gente y su look. A mí me encantaba la sección de "Activa sale a la calle y ve lo bueno, lo malo y lo mmmmmm". Lo reconozco, era --¿o soy?-- una víbora.

San Juanico

Nunca pensé que las desgracias sucederían en México y menos en la ciudad. Eso sólo pasaba en las noticias, en lugares lejanos que ni siquiera podría localizar en el mapa.

Durante toda mi infancia fue así, hasta quinto de primaria. Un día de noviembre de 1984 nos enteramos de las explosiones de San Juanico, cuando el gas LP de las instalaciones de PEMEX voló. El teatrito de ciegos se me cayó: la desgracia podría tocarnos, estar cercana, en la ciudad.

Nunca conocí a ningún damnificado, pero el miedo quedó ahí para explotar un año después: el 19 de septiembre de 1985.

OJO: el video no tiene audio.

Cámaras ochenteras



Qué risa con estas cámaras de fotos. A mí me regalaron una parecida allá por la Navidad del 88/89 y me sentía lo MÁ XI MO. La camarita venía como en un empaque circular padrísimo.

¿Y qué tal las Polaroid? ésas eran la neta. La primera vez que vi cómo se revelaba la foto al instante aluciné como tres días. Simplemente no lo podía creer.

¿Y la cámara oficial de Mafafa Musguito? ¿A alguien se la compraron? A mí sí y yo ya me sentía la periodista en cierne que algún día, bien que mal, llegué a ser.

Domingo de serie o Papá Soltero

Desde hace mucho me habían pedido que escribiera sobre Papá Soltero.

El programa era bueno, yo no me lo perdía. Como que en esa época Televisa todavía hacía programas unitarios buenos y sin albures, cosa que abunda en nuestros días. Recuerdo que "Papá Soltero" siempre trataba de dejar un mensaje, como la unidad familiar o los buenos modales de decir "gracias" y "de nada". Con decirles que hasta una vez el profe de Psicología de la Prepa nos lo dejó ver para que lo analizáramos como "programa portador de valores". ¿Será? ¿Ustedes qué opinan?


Lunes de Telenovela o El Camino Secreto

Dicen que El Camino Secreto (1986) era una maravilla, yo sólo me acuerdo de la canción de Daniela Romo, que era buenísima.

Lo padre de ver los créditos de telenovelas viejitas es que te das cuenta cómo muchos actores se quedaron estancados, otros lograron despuntar y otros, de plano, desaparecieron.

En los de El Camino Secreto vemos desfilar a primerísimos actores como Carlos Ancira, Pilar Pellicer y Claudio Brook; a galanes y galanas cotizadísimos en esa época y hoy desaparecidos o estancados como el tal Fernando Saenz y la tal Patsy (¿se acuerdan de ella?), y a chamacas principiantes que acabaron protagonizando grandes éxitos internacionales como Gabriela Rivero, alias la maestra Jimena, o Leticia Calderón, mejor conocida en Asia, África, Europa del Este y varios más como Esmeralda.

Ojalá volvieran a pasar esta novela porque sí tengo ganas de verla, sobre todo por el rollo de misterio que a mí me encanta.